Sin incurrir en apologías ni asomarse a escenarios político-electorales futuros, no es falsear la realidad si se asume que es Tuxpan el municipio que hoy ve cristalizar día a día –literalmente- obras, inversiones y compromisos catapultados desde su Ayuntamiento que, presidido por Alberto Silva, está convertido en “ejemplo estatal de gestión municipal exitosa”, según aval del gobernador Javier Duarte.
En un claro acto de respaldo político, el lunes 12 de diciembre pasado, el mandatario veracruzano acudió al primer informe de trabajo del edil y aprovechó la ocasión para calificar de “gestión eficaz y transparente; con visión de presente y de futuro; con estrategia y planeación” al gobierno que despliega preside Silva Ramos.
El 1 de diciembre de 2010, cuando asumió la gubernatura, el primer acto oficial de JD se realizó en Tuxpan. Allí inició su gobierno, diría Duarte en una expresión más del apoyo político que se ve y se siente para Alberto Silva y su administración municipal, la más transparente de las 212 del Estado, de acuerdo al reconocimiento que hicieron en pleno los consejeros del IVAI, a medios de este mes, en Tuxpan.
“El Honorable Ayuntamiento de Tuxpan ocupa entre los 212 municipios del Estado, el primer lugar en materia de cumplimiento de las obligaciones de transparencia que el artículo 8.1 de la Ley 848, obtenida como resultado de la supervisión semestral que a portales de transparencia realiza este órgano garante”, reconoció el Instituto Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI), en voz de su consejero, maestro José Luis Bueno Bello.
Se trató del foro regional “Transparencia de la Gestión Pública Municipal”, y allí Silva puntualizó que “Tuxpan sabe muy bien de los temas y los daños que le han causado a la sociedad, la opacidad de sus autoridades, nosotros estamos comprometidos con el tema de la transparencia, porque estamos seguros que de la mano de la obra pública que hemos realizado, la cual es la más importante y transcendente en la historia de Tuxpan, se puede dar una transparencia que sea motivo de orgullo y que sea motivo de ejemplo”.
El jueves pasado, Duarte estuvo nuevamente en ese puerto y refrendó su opinión de que “Tuxpan se ha convertido en el mejor ejemplo de cómo trabajamos ahora los veracruzanos, unidos para alcanzar la prosperidad; ahora, con la bandera de Adelante, el gran programa social de los veracruzanos, la decisión de su gobierno municipal y el apoyo de todos, el abandono de este centro deportivo quedó en el pasado”, refiriéndose a la prácticamente nueva y modernísima unidad deportiva “Enrique Valdés Constantino”.
Duarte de Ochoa dijo que “ciudades con obras y servicios públicos de calidad donde se formen buenos ciudadanos es el nuevo rostro de las ciudades veracruzanas que estamos edificando con la participación de todos. Ahora, Tuxpan cuenta con las instalaciones adecuadas para seguir formando destacados deportistas, como siempre lo ha hecho. Ésta es la obra terminada número 152 en Tuxpan y vienen muchas más”.
Silva aun con todo el apoyo que ha gestionado y logrado para entregar tanta obra pública, no se hechiza por el canto de las sirenas. Sigue trabajando y el mismo Gobernador anunció que en Semana Santa regresará a Tuxpan para entregar la nueva imagen del Malecón, que será uno de los puntos de reunión favoritos de los tuxpeños y sus visitantes. También se comprometió a realizar el mejor carnaval en la historia de Tuxpan.
“Compartiendo responsabilidades, seguiremos dando una nueva imagen a la ciudad y haciendo lo necesario para hacer realidad grandes proyectos de infraestructura. Siempre tengo presente que aquí inicié mi gobierno y conservo un compromiso firme de amistad con este pueblo generoso. En cada paso que dan los tuxpeños para avanzar, con el impulso decidido del alcalde Alberto Silva, cuentan conmigo, su amigo Javier Duarte”.
Con todo lo visto y comprobado a su favor y, por ende, con el suficiente capital político, sin embargo, Silva no ha perdido el piso. Superó la tentación de una curul federal y optó sabia y valientemente por permanecer en la alcaldía que los tuxpeños le confiaron.
Esto, seguramente, con el ritmo de trabajo que cumple y numerosos logros que aún ofrecerá a sus paisanos, le permitirá a Silva abrazar mayores encomiendas en el escenario político veracruzano. Y si no se cree, al tiempo.
Por Gabriel Arellano Lopez
C&R Columnas